� No elijas rubores oscuros ni demasiado intensos porque eso hace que tus pómulos retrocedan. Los tonos marrones o púrpuras harán que tus mejillas parezcan irritadas.
� No al uso de cremas nutritivas pesadas o demasiado oleaginosas porque durante la noche cierran los poros y no permiten que la piel de la cara se oxigene.
� No a las sombras brillantes y nacaradas. No quedan bien y, además, suman años.
� Nunca te maquilles sin preparar antes la piel de la cara con una buena crema hidratante o loción tonificante. Antes de pintar los labios también es bueno hidratarlos. Una boca húmeda, transmite sensualidad y vitalidad.
� No tires las m�scaras de pestañas secas. Sirven para peinar las cejas.
Pequeños detalles que ayudan a despertar admiración y a impresionar como una profesional de la moda.
Los malos hábitos son fatales y de esto las modelos saben bastante. Por eso es difícil ver que una de ellas, por ejemplo, muestre el vientre hacia afuera o camine encorvada. En realidad, el porte es una cuestión de equilibrio, que se traduce en movimientos lentos, nunca bruscos, con la columna vertebral recta pero sin rigidez y una coordinación muscular y armónica como la de un felino. A continuación, algunas recomendaciones para cuidar la postura y lucir espectaculares:
En principio, hay que intentar vivir cada momento como si caminaras por una pasarela. Conservar todo el tiempo un estricto control sobre la verticalidad del cuerpo, llevando los hombros hacia atrás y elevando el pecho. Una modelo cuando camina lo hace libremente. Mueve las piernas sin arrastrar el torso y deja que sus manos se balanceen normalmente. Si se cae algo al piso, jamás hay que inclinar el torso sin doblar las rodillas. Lo mismo si se trata de levantar a un bebé en brazos manteniendo rígidas las piernas sin doblar las rodillas, esta costumbre puede ser un atentado a la salud de la columna vertebral.
En el trabajo exigí una silla regulable que permita mantener los brazos apoyados sobre la mesa de trabajo formando, con los antebrazos, un ángulo recto. La espalda debe estar siempre bien apoyada en el respaldo de la silla.
�Atención! Conviene no permanecer en la misma postura m�s de 30 minutos. Pasado ese lapso hay que ponerse de pie y estirar las articulaciones. Cuando te pares, no apoyes todo el cuerpo sobre el escritorio. La fuerza debe provenir de tus piernas y, logicamente, la espalda debe mantenerse muy bien erguida.
A la hora de dormir, los colchones blandos no son recomendables porque la columna se hunde y, por ese motivo, no descansa. Es mejor dormir en una cama dura y, en lo posible, que la cabeza y los pies estan a la misma altura.
Si mirás televisión o leés un libro, jamás deposites el cuerpo lánguidamente, recordá que un buen respaldo es indispensable. Para no perder la postura es necesario conservar la cabeza y el cuello en la misma dirección que la columna.
Transportar un peso superior a tus fuerzas podr�a arruinar para siempre tu caminar erguido porque las vértebras no son de hierro y el arco del pie no tiene repuesto. Por lo tanto, lo mejor es renunciar a las proezas de mujer maravilla y pedir ayuda cada vez que necesites cargar cajas o tengas que mudarse.
Finalmente, junto con las buenas posturas hay que decir, una vez más, que la gimnasia o la caminata diaria es de gran ayuda para mantener en buen estado todo el organismo. La buena presencia no es sólo cuestión de suerte sino un logro adquirido con un poco de lógica y algo de voluntad. Por lo tanto, renunci� a la autocompasión, dejá de inventar excusas para no elongar el cuerpo o hacer algunos ejercicios localizados. No te mientas más pensando que el lunes vas a empezar. �Hacelo ya mismo!.

